
Una de las principales ventajas de programar para un sistema operativo abierto, como puede es Linux, viene de la capacidad de compartir en comunidad lo que se está haciendo y aprovechar la ayuda de otros profesionales que se han enfrentado a problemas similares a los nuestros. El principio colaborativo que fundamenta esta forma de trabajar permite que las plataformas abiertas obtengan resultados mejores en cuanto a que los errores se detectan y subsanan con mayor rapidez.
En los sistemas privativos tradicionales, donde los programadores trabajan para una empresa que cuenta con un número más o menos reducido de los mismos, la evolución de los productos es más lenta ya que suele conllevar otros factores -marketing, licencias de uso y patentes…- que no lastra al individuo colectivo que programa software o construye hardware de código [Leer mas...]























