
Ahora también aparecen en los medios anuncios buscando astronautas cualificados. La noticia puede resultar un tanto extraña y quizá cómica, pero es 100% cierta; Bigellow Aerospace, una empresa con sede en Las Vegas, EEUU, ha puesto un anuncio en su página web y en otros portales laborales para cubrir varias vacantes. Buscan ingenieros mecánicos, eléctricos, informáticos… y un astronauta con un mínimo de 10 años de experiencia demostrable y una acreditación de alguna agencia espacial -no sólo la NASA- de prestigio reconocido. Las responsabilidades principales del astronauta serán tanto de captación de clientes como control de las misiones tripuladas y asistencia a las personas no cualificadas que estén a bordo de las estaciones espaciales.
Bigellow utiliza como sus vehículos cohetes alquilados o comprados al gobierno ruso y ucraniano, de modo que tampoco necesitan construir sus propias instalaciones de despegue y pueden;; beneficiarse del desmoronamiento de los programas espaciales de algunas repúblicas antiguamente integradas en la URSS.
Bigellow lleva varios años construyendo una estación espacial que investiga formas eficientes de construir habitats fuera de la Tierra con el objetivo de servir de base de operaciones a otras misiones de más largo alcance, de base para llevar a cabo experimentos y como punto neurálgico de una futura red de comercio. Es el último aspecto el que más llama la atención, puesto que en las descripciones de sus dos proyectos fuera de nuestro planeta -el Genesis 1 y 2- el comercio es un punto importante porque el turismo espacial es una importante fuente de ingresos para la compañía.
Con el lanzamiento de su segunda nave, en 2007, Bigellow ofreció más posibilidades a científicos no ligados al gobierno norteamericano de acceder a recursos que antes estaban limitados a quienes conseguían introducir sus experimentos en las misiones de la NASA. Con esta nueva oferta, la empresa pretende atraer a universidades y laboratorios privados que puedan beneficiarse de una menor lista de espera, y, claro está, que puedan pagarlo.











