
Uno de los mayores problemas que experimenta la comunidad sorda es el acceso a la información y la comunicación cuando interactuan con oyentes que no hablan lengua de signos. Las dificultades para solucionar esa barrera lingüística hace que la presencia de un intérprete de lengua de signos humano, algo que supone una enorme inversión económica y de recursos humanos ya que cada usuario/miembro de la comunidad sorda tiene derecho a solicitar un intérprete para aquellas labores que lo precisen -lo que quiere decir cualquier interacción con oyentes, ya sea por causas médicas, legales, económicas…-.
La investigación llevada a cabo en el Centre de Visió per Computador, dependiente de la Universidad Autónoma de Barcelona, por el equipo de Sergio Escalera, Petia Radeva y Jordi Vitria, propone una soluci´no basada en un equipo informático que consta de cámara de vídeo y software que aprende, no sólo los signos y su significado, sino las diferentes formas de realizar cada signo -puesto que cada persona signa de manera ligeramente diferente, igual que cada persona oyente tiene un tono de voz o entonación diferente-.
En estos momentos el proyecto está;; en fase de prototipo, pero se espera que, en los próximos meses, se avance en la solución de los problemas que aún existen para convertir esta investigación en una herramienta útil para la comunidad sorda y oyente. Se han llevado a cabo iniciativas parecidas a ésta, pero los resultados nunca han sido suficientemente buenos como para que se pudiera implantar su uso.
El proyecto cuenta con la colaboración de la Federació de persones sordes de Catalunya -FESOCA- por lo que el proceso de ensayo y error se lleva a cabo con personas sordas que ponen a prueba constantemente las modificaciones de reconocimiento e interpretación de signos. Una vez que el sistema funcione en la lengua de signos española, sería relativamente fácil exportar su funcionamiento a otras lenguas de signos, por lo que podría servir para otras comunidades más allá de la española.











