La llegada del producto al público general trajo consigo un significativo aumento del desinterés por parte de quienes creían que se convertiría en una nueva forma de entender el trabajo por internet, sobre todo después de que la propia Google dijera que sería la renovación del correo electrónico.
El escaso número de usuarios involucrados en el servicio está en el centro de las razones por las que se ha decidido cancelar el servicio a finales de 2010, parece ser que un millón de usuarios no es suficiente para justificar su mantenimiento, aunque la misma cifra demostraría un elevado índice de participación para cualquier otra empresa que no fuera el gigante de Mountain View.
Para muchos -entre los que me incluyo sin sentir vergüenza alguna- Wave significaba un atisbo del tipo de aplicaciones que están por venir, en las que la colaboración entre personas se convierte en un elemento clave del trabajo en internet. Las posibilidades de uso que ese servicio tiene son inmensas en cuanto se aplica a entornos laborales en los que el intercambio de ideas forma parte de la rutina, ya sea par evitar las interminables listas de emails con preguntas y respuestas enviadas a múltiples destinatarios o para facilitar la creación de una proyecto común en el que diferentes departamentos se encargan de una parte en concreto.
A pesar de que el número de usuarios no fuera demasiado elevado según el standard de Google, son muchos los que se sienten engañados por la próxima desaparición del servicio, y algunos han decidido mostrar su descontento al más puro estilo 2.0 creando una campaña basada en Twitter y un sistema de peticiones online.
Desde Tecnologia.org nos interesaría saber cuál es vuestra opinión acerca de a las consecuencias que tendrá el cierre de Google Wave, así que hemos creado una sección en nuestra comunidad de Tecnologia.org para conocer vuestras ideas.











