
El telescopio Herschel, enviado al espacio en el 2009 por la Agencia Espacial Europea, permanece en órbita a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, compartiendo ruta con el observatorio Planck Surveyor. Ambos se encargan de enviar mediciones acerca de los cuerpos que existen mucho más allá de las fronteras de nuestro sistema solar; el Planck realiza mapas del espacio atendiendo a la radiación de fondo de microondas, mientras que el Herschel estudia las radiaciones infrarrojas.
Las mediciones del observatorio están ayudando a los científicos a afianzar la Teoría del Big Bang con datos medibles y el telescopio permite ver fenómenos cósmicos que forman parte de las teorías astrofísicas pero en pocas ocasiones han sido captadas por nuestra tecnología. Un ejemplo de ello es el estudio de cómo se generan estrellas de más de ocho veces la masa del Sol, este tipo de fenómenos -considerados imposibles hasta hace unas décadas- son difíciles de encontrar, pero el Herschel ha enviado al Laboratorio de Astrofísica de Marsella, centro de control científico del proyecto, numerosas imágenes de este proceso. Además de captar este fenómeno, el telescopio también ha proporcionado nuevos datos sobre las múltiples formaciones de estrellas -invisibles para nosotros fuera de la frecuencia infrarroja- que se ocultan tras la llamada Nebulosa de Cabeza de caballo en Orión.
Para ofrecer estos resultados, el Herschel cuenta con diferentes cámaras de varias frecuencias y espectrómetros de diferentes bandas, que forman los llamados instrumentos de observación PACS, SPHIRE y HIFI, cuyo trabajo conjunto permite localizar y estudiar diferentes galaxias lejanas. En un futuro próximo, se;; desarrollarán el Herschel Atlas, un proyecto con base en la Universidad de Cardiff que disfrutará de 600 horas de trabajo en el telescopio, con las que creará un mapa en cinco bandas distintas de 550º cuadrados de cielo, lo que permitirá descubrir nuevas formaciones estelares.
Gracias a las imágenes y mediciones de estos dos instrumentos, podemos tener una mejor visión de los cuerpos que nos rodean, llevando nuestro conocimiento del cosmos a las partes más densas -calientes-.











