
Las velas solares consisten en una membrana cubierta de pequeñas placas solares que convierten energía solar en la energía eléctrica necesaria para mantener el vehículo en movimiento, además, la radiación de los fotones solares impulsa ligeramente la vela cuando chocan con ella, de modo que tienen la ventaja de permitir dos tipos diferentes de sistemas de propulsión.
Las velas solares existen en teoría desde hace décadas, y la NASA ha experimentado con ellas, pero esta será la primera vez que una vela de este tipo se ponga a prueba más allá de la órbita terrestre. La IKAROS -Interplanetary Kite-craft Accelerated by Radiation Of the Sun- es una vela de 20 metros de largo y 0,0075 milímetros de grosor, que irá doblada y encapsulada en la nave. Cuando ésta se separe del módulo de lanzamiento, se iniciará un movimiento circular que consistirá en unos 20 giros por minuto, lo que permitirá que la vela se despliegue lentamente y termine por abrirse al completo, empezando entonces a recoger energía. Después, aprovechará el campo magnético de Venus para salir por completo de la órbita de la Tierra.
Las expectativas de vida útil de Ikaros no son superiores a los 6 meses, según declara la JAXA, pero los datos recogidos en este experimento permitirán decidir la viabilidad de este tipo de propulsión para futuras misiones que, de esta manera, dejarán de depender al 100% de;; combustible fósil -que implica la necesidad de transportar peso extra durante todo el viaje-.
El primer vuelo de Ikaros está programado para despegar del Centro espacial de Tanegashima el martes 18 de mayo, propulsada por un cohete H-IIA y acompañada por la sonda Akatsuki, que estudiará las condiciones climáticas de Venus. Se está planeando una segunda misión para finales de 2010, esta vez con una vela de 50 metros, que llevará además motores de propulsión de iones, cuya misión será llegar a Jupiter y a los asteroides que rodean a este planeta.











