
La carrera espacial parece tener en Japón y su agencia JAXA una poderosa sucesora a la NASA, cuyo fuelle investigador parece condenado a agotarse, debido a los problemas económicos y el cambio de prioridades que están experimentando los EEUU. Si hace unas semanas hablaba sobre la misión IKAROS y cómo el uso de velas solares supone un impulso para la exploración del espacio, ahora podemos ver la importancia que la tecnología solar tiene para JAXA, que la utilizará para alimentar las baterías de los robots que se encargarán de la exploración lunar y de la posterior construcción de una base habitable.
El proyecto de exploración y población de la Luna, que recibe el nombre genérico de Equipo del sistema humano lunar, ha desarrollado las sondas Selene y planea llevar a cabo una;; misión robotizada, que comenzará en 2015 con el análisis de la actividad sísmica lunar y la extracción de muestras del suelo que se enviarán a la Tierra para ser analizadas mediante cohetes de pequeño tamaño. Dependiendo de los resultados hallados, se procederá a decidir la ubicación de la estación lunar y se enviarán nuevos robots constructores que levantarán los edificios en 2020 y los prepararán para la llegada de sus habitantes humanos.
Esta misión es una de las muchas relacionadas con la Luna que se están llevando a cabo o se planean llevar a cabo por parte de las distintas agencias espaciales -aunque la europea parece mantenerse al margen de ellas-, y todo apunta a que, en unas décadas, podremos presenciar el establecimiento de colonias lunares.











