
Hasta ahora se habían construido robots para ayudar en tareas específicas en misiones espaciales, pero el parecido a los humanos no era una prioridad en su diseño, sin embargo, el Robonaut 2 -apodado R2- está pensado para usar las mismas herramientas que los astronautas y para trabajar en el transbordador, la estación espacial o en la Tierra.
El diseño inicial fue desarrollado hace una década por el equipo de Robótica, Software y Simulación de la Nasa y con DARPA -la Agencia de proyectos de investigación avanzados, parte del Departamento de defensa del gobierno estadounidense-, pero el nuevo modelo es fruto de la colaboración con General Motors. El proyecto R2 fue anunciado en junio de 2009 y desde entonces se han perfeccionado aspectos clave de su funcionamiento como el control de presión de agarre o la estabilidad de la sujeción cuando levanta pesos.
R2 pesa 136 kilos y es el robot humanoide más diestro jamás construido. Su revestimiento es acolchado para evitar golpes con los ocupantes humanos del transbordador y tiene manos con dedos articulados capaces de sujetar, levantar y manipular objetos con extremada precisión.
Su participación en la que puede ser la última salida del transbordador espacial, debido a los recortes presupuestarios que el la administración norteamericana ha realizado al programa espacial, marcará un hito en la utilización de máquinas con apariencia humana. Prevista para septiembre de este año, el próximo vuelo del Discovery forma parte de la;; misión Discovery STS-133.
R2 no será capaz, por el momento, de operar en el exterior de la estación espacial debido a que aún no dispone la protección necesaria contra las bajas temperaturas del espacio. El desplazamiento del robot es otro de los puntos a mejorar en el futuro. De momento debe permanecer en el laboratorio, aunque se prevé construir un sistema de desplazamiento para que pueda moverse por la estación y servir de apoyo en las tareas desarrolladas por los astronautas humanos.











