
El ser humano ha soñado desde siempre con vencer a la muerte y existir para siempre. La tecnología parece apuntar una nueva manera de conseguir este objetivo mediante la digitalización del cerebro humano y la creación de inteligencias artificiales que puedan coordinar toda la información para crear una simulación del ser humano en cuestión.
Existen diferentes puntos de vista sobre cómo crear una réplica artificial que permita interactuar y mantener conversaciones de manera similar a como se haría con una persona viva, pero todos se asientan sobre tres pilares básicos: el habla, la respuesta empática y la apariencia humana.
Se han desarrollado sistema de reconocimiento de voz y generación de respuestas mediante el reconocimiento de palabras clave que permiten a la inteligencia artificial simular comprensión real, aunque en realidad se trate de respuestas más o menos automatizadas.
Las respuestas empáticas resultan problemáticas tanto de identificar y analizar, como de replicar puesto que el ser humano manifiesta diferentes estados de ánimo mediante una;; complicada mezcla de movimientos musculares combinados, de modo que es necesario usar expresiones faciales, gestuales y corporales de varios tipos.
En cuanto a la apariencia física, uno de las principales complicaciones llega de la mano del llamado valle inquietante, concepto que designa la reacción de rechazo ante la creación de objetos que parecen humanos pero no lo son, de modo que los diseñadores deben crear apariencias -ya en la pantalla ya en versión material- que no provoquen repulsión.
Una de las iniciativas puestas en marcha para crear inteligencia artificial a imagen y semejanza de los seres humanos es el Project Like Life, desarrollado por varios centros de investigación como la Universidad de Illinois en Chicago, que busca crear réplicas funcionales de seres humanos. Este proyecto tiene el honor de contar con Alexander Schwarzkopf, antiguo director de la Fundación nacional de ciencia de EEUU, como modelo y objeto central de la investigación. El cuerpo de Schwarzkopf ha sido digitalizado y se ha creado un software que replica las expresiones faciales para mostrar diferentes manifestaciones de sentimientos. Se ha dotado a la réplica de un sistema de reconocimiento de voz y respuesta de modo que es posible mantener pequeñas conversaciones con el Alex digital. En este vídeo, anuncio de un documental del Science Channel, se pueden ver imágenes del Project Like Life y de los resultados obtenidos.











