Detrás de este infrecuente éxito de marketing a priori se encuentran cuatro estudiantes de la Universidad de Nueva York -el mayor tiene 22 años- que se hicieron eco de las quejas contra Facebook y, tras escuchar una conferencia del profesor de derecho Eben Moglen, de la Universidad de Columbia, acerca de las ventajas de las licencias abiertas como la GPL. La idea de que lo privativo va en contra de los intereses de la comunidad y que frena la evolución se encuentra detrás de un proyecto de red social que defiende una recuperación de la privacidad pero sin negarse las ventajas de la comunicación global.
El próximo 15 de septiembre, Diaspora publicará su código en github.com para ponerlo a disposición de la comunidad de desarrolladores y en octubre se lanzará la primera versión de esta red social descentralizada, que busca reproducir el patrón de diseminación y conectividad del mundo vegetal.
La metáfora que se encuentra tras de Diaspora es la del diente de león, la flor cuyas esporas aprovechan la fuerza del viento para separarse de un origen común y constituirse individualmente. Llevando la analogía hasta un punto de regreso al principio, Diaspora pretende que cada usuario cree una semilla con su información, que permanecerá fuertemente encriptada y que será sólo accesible por aquellas personas que dispongan de la llave/autorización expresa del propietario. De modo que se acabó eso de tener que revisar las políticas de privacidad cada mes para ver qué quiere decir privado o quiénes son mis “amigos”.
Para todos los que estén interesados en conocer más sobre este proyecto, la página www.joindiaspora.com nos remite al canal de Twitter y a la lista de correo en los que podremos obtener más información.











