
Wei Lu, profesor asistente del departamento de Ingeniería eléctrica e informática de la Universidad de Michigan, y su equipo han descubierto una manera eficaz de almacenar información y crear uniones parecidas a las que se dan entre neuronas mediante memristors. Estos circuitos eléctricos -llamados resistencia-memoria, o memristor en su apócope inglés- fueron estudiados teóricamente desde 1971, fecha en que fueron descritos conceptualmente por Leon O. Chua, profesor de la Universidad de Berkeley, EEUU. La teoría de Chua fue llevada a la practica en los Laboratorios HP, que abrieron la puerta de nuevas memorias nanoeléctricas usando circuitos que pueden almacenar información sobre la intensidad de los flujos de corriente que pasan por ello, algo que puede ser interpretado por un ordenador como 0 -si se trata de un nivel de energía bajo- o 1 -si se trata de un nivel alto-, lo que posibilita su utilización como dispositivos de almacenaje y la interacción entre ellos.
Partiendo del descubrimiento de HP, Wei Lu y su equipo buscan construir una emulación en silicio del cerebro de un gato, que podría, no sólo almacenar información, sino también adquirir nuevos datos por sí mismo. Se elige emular a este felino porque su cerebro es relativamente simple pero aún presenta rasgos básicos de funcionamiento en común con otros mamíferos, como los humanos.
Los resultados actuales de sus experimentos han hecho posible conectar circuitos a un memristor de modo que éste recuerda las relaciones que tiene con cada circuito, replicando el refuerzo en las uniones neuronales según su estimulación. Esta adaptación a los estímulos está en la base del;; funcionamiento cerebral de los mamíferos.
Lu ha publicado sus experimentos en la publicación científica Nano Letters, de la Universidad de Michigan, y la comunidad científica está estudiando la replicabilidad de los mismos, para asegurar que se trata de hallazgos reales en vez de potenciales, como ha sucedido en el pasado con otras emulaciones cerebrales de seres vivos.











