
La llegada de internet y teléfonos móviles a la mayor parte de los hogares occidentales ha creado una sensación de constante acceso a la información que nos permite recibir toda la información que queramos procesar. Este hecho, unido a la proliferación de la llamada web 2.0, y, de manera destacada, de las redes sociales, hace que la información generada por los usuarios -en contraste con la generada por empresas, entidades oficiales, agencias de noticias…- adquiera mayor relevancia.
En momentos en que la normalidad se ve alterada, como cuando hay un atentado terrorista o, en el caso que me atañe hoy, cuando se produce una catástrofe natural, el potencial de estas herramientas se hace aún más evidente por su facilidad para aglutinar información creada por muchos usuarios y presentarla de manera más o menos coherente para el bien común. Un ejemplo de esto es el mapa creado por usuarios chilenos a medida que el terremoto del 27 de febrero, que asoló parte de la costa y el interior de ese país con una magnitud de 8,8Mw. Los usuarios fueron indicando en el mapa por dónde se percibía el terremoto y las consecuencias que éste tenía, por ejemplo, sobre caminos y carreteras.
En el terremoto de Haiti fue la propia Google la que creó una página para gestionar la ayuda de los internautas y la comunicación entre víctimas del terremoto y familiares que los estuvieran buscando, permitiendo también que se adjuntaran materiales gráficos sobre el suceso. Lo mismo sucedió con el terremoto de China, en el que Google creó una página de referencia con un mapa de la;; región de Quinghai y las zonas afectadas, además de enlaces a víctimas/familia y a organizaciones de ayuda.
Tras la reciente erupción del volcán islandés Eyjafjallajokull, la emisión de cenizas a la atmósfera causó el cierre del espacio aéreo sobre una gran parte de Europa, ocasionando un caos aeronáutico que se ha convertido en noticia constante para radios, cadenas de televisión y medios digitales. El punto neurálgico para obtener información sobre la evolución de la nube y la apertura de los aeropuertos ha sido el organismo que regula la seguridad aérea europea Eurocontrol que presenta, día a día, mapas de estado y pronósticos sobre la posición de la nube. Además de esto, han abierto un canal en Twitter en el que anuncian las aperturas que se producen en diferentes aeropuertos y los niveles de altitud a los que es seguro volar, pero también intercambian información con usuarios y responden a dudas.
Todas estas herramientas, que no existían como tal hace apenas una década, ahora forman parte de nuestra rutina en la adquisición de información mezclando fuentes oficiales con relatos individuales, que se unen para ofrecer una perspectiva global de lo que está pasando.











